La lectura de la matrícula es solo una parte del trabajo.
El analista también necesita localizar información, copiar datos, completar sistemas, verificar lo que fue registrado y volver al documento cuando surge alguna duda.
Cuando este proceso se repite decenas o cientos de veces al mes, el impacto deja de ser solo operativo. Aparece en las filas, en la capacidad del equipo y en el tiempo disponible para analizar riesgos y garantías.
Para entender este impacto, la cooperativa necesita levantar:
1 - Volumen mensual de matrículas
2 - Tiempo promedio dedicado a cada documento
3 - Cantidad de conferencias y devoluciones
4 - Horas gastadas en digitación y corrección
Este cálculo no sirve para presionar al equipo. Sirve para mostrar cómo se está utilizando el tiempo de los profesionales.
Si gran parte de la jornada aún está concentrada en localizar, copiar y organizar información, la automatización puede apoyar esta etapa.
En GoReader, la matrícula es procesada y los campos definidos para la operación son organizados para consulta. El analista valida el resultado, interpreta la información y sigue siendo responsable del análisis y de la decisión.
La tecnología no reemplaza el conocimiento de crédito. Reduce el trabajo repetitivo necesario para que este conocimiento sea aplicado.
Antes de implementar cualquier solución, vale la pena realizar una prueba con documentos que representen la realidad de la cooperativa: matrículas extensas, antiguas, digitalizadas y con diferentes niveles de calidad.
El resultado debe ser medido por el proceso completo, no solo por la velocidad de la lectura. Menos digitación, menos retrabajo y más tiempo para analizar son las ganancias que realmente importan.